Sacerdotes ordenados por la fuerza???

He tenido ocasión de leer una crítica que se hace a los sacerdotes numerarios del Opus Dei: dicen que han sido ordenados sacramentalmente por la fuerza, una fuerza moral por la que ceden o dejan hacer para no decepcionar al Prelado.

Antes de continuar con algunas consideraciones al respecto, debo decir que conozco varios numerarios que han pasado por el Colegio Romano de la Santa Cruz en Roma y han regresado a sus países sin ordenarse, porque entienden (como lo entendemos todos en el Opus Dei) que no hay diversidad de vocación, que la vocación es la misma para todas y todos, así que si estas personas han regresado sin (suena peyorativo o negativo) ordenarse es, ante todo, porque ellos no han visto que su vida siga por el camino del sacerdocio y aquí la pregunta ¿hacen mal al decir que no se ordenan? Salvadas las distancias hay que decir que hacen tan mal como un médico que decide no seguir el camino de la ortopedia y en cambio sí el de la neurología: en ambos campos sirven y servirán mejor, donde mejor se vean ellos, pues nadie como cada uno para conocer dónde es competente.

Es verdad que, lo decía San Josemaría, para ordenarse hacen falta tres voluntades: la de Dios, la del ordenando y la del Padre (el Prelado que es quien llama al sacerdocio), pero bien mirado todo ello, no se podría estrictamente hablar de una posible ordenación sacerdotal si no hay de inicio la voluntad del interesado. Dios llama, responde a esa llamada quien quiere. Es lo mismo en la llamada al sacerdocio: Dios puede llamar a alguien y ese alguien puede decir no gracias y lo importante, Dios no se decepciona, porque cuenta con nuestra libertad.

Ordenar a alguien a la fuerza es, al menos a mí me lo parece, algo que nada más puede existir en una novela de ciencia ficción o en la mente de alguien que ha perdido objetivamente el referente de la libertad humana.

También se puede decir que si el interesado quiere ordenarse, pero el Padre (el Prelado) no lo ve procedente, no será posible la ordenación, porque desde Trento el clero vago, el sacerdote que se ordenaba sin ningún título, dejó de existir y no sé por qué esto tan elemental, en el caso de los sacerdotes del Opus Dei se pone (los críticos lo ponen) tan de manifiesto: un equipo Copa Davis lo integran cinco jugadores y un capitán: apuesto a que en un equipo fuerte la competencia será mayor y sin embargo dos de ellos jugarán el punto de dobles ¿cuántos interesados habrá para jugar ese punto? Muchos, pero está claro que solamente dos serán los que jugarán; cuando se abre una vacante, las solicitudes llegan a raudales y uno sólo es quien se queda con el puesto, así que no deben extrañarnos que en el mundo, no nada más en el Opus Dei, haya obispos que agradezcan de corazón a esas buenas personas sus intenciones de ordenarse, pero hay algo por lo cual el obispo no llama y eso sucede en todo el mundo, no nada más en el Opus Dei.

Supondré por un momento que el interesado se ordena para no decepcionar al Padre: que me corrija un canonista con lo que voy a concluir: esa ordenación es nula y por tanto son nulos todos los actos que ese no sacerdote realice. No puede consagrar, porque no tuvo la voluntad de ordenarse, sino que tuvo la voluntad de no decepcionar al Padre; no puede absolver; no puede predicar y esos actos serían sacrílegos. Una persona que ha estudiado una carrera civil (médico, arquitecto, ingeniero…) que quizá dejó una novia y otros quizás más, esa persona ¿será capaz de ordenarse por la fuerza moral de una presión de alguien que le dice que no vaya a decepcionar al Padre? No me lo creo porque además de las razones de arriba, San Josemaría insistía que incluso de camino a la tonsura (cuando era una orden menor) el interesado y lo decía el santo con estas palabras, Padre, no, que se quedara tranquilo, no decepcionaba a nadie: ni a Dios ni al Padre ni a nadie…, me corrijo, solo decepciona a los que aseguran que los sacerdotes del Opus Dei son forzados a ordenarse.

Una respuesta to “Sacerdotes ordenados por la fuerza???”

  1. Julen Says:

    El fundador del Opus Dei afirmaba que si un posible ordenando se “bajaba” de la lista la víspera de la ordenación, hacía muy bien porque es libre de hacerlo. Yo conozco uno que lo hizo y vive feliz y sin problemas en el Opus Dei. Decir otra cosa es sencillamente mentir. Si uno se ordenara por una especie de temor reverencial, la ordenación sería nula y el Opus Dei no quiere ni ordenaciones nulas ni falta de libertad.


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