Después de ver un par de veces el fragmento del vídeo en que este carnicero interviene (poniendo por delante que no soy del Opus, ni soy católico) considero que este hombre se expresa con mucho sentido común y mucha corrección y no da muestra alguna de escaso cociente intelectual. Analiza muy bien una situación aparentemente vulgar y cotidiana, sacando de ella conclusiones y aplicaciones que a él le ayudan en su búsqueda de mejorar como individuo y ayudar, como considera mejor, a otros.
Nos pueden los prejuicios, de todo tipo. Hace tiempo alguien con mucha experiencia en la vida y en su profesión, me enseñó que podemos aprender de cualquier persona, incluso aquellos a los que el pensamiento dominante en nuestra sociedad considera inferiores por su preparación o el trabajo que desempeñan; sus palabras exactas fueron: “En mi trabajo, tengo cosas de aprender hasta del hombre que está cavando una zanja en medio de la calle” Y esa frase, en boca de un profesional consagrado de la arquitectura….



