Hola Cynthia:
el Opus Dei no saca a nadie de su sitio. Y de separarte de tus padres, nada. Muchas veces uno tiene que alejarse de sus padres por motivos laborales, o de estudios. Es ley de vida para todos.
Igual que un@ supernumerari@ vivirá con su marido e hijos, un agregado puede vivir con sus padre, o hermanos, o solo. Y un numerario, lo habitual es que viva en un centro del Opus Dei; aunque, en ocasiones, por causas laborales tenga que vivir en una ciudad donde no haya centro, y viva en una casa o pensión.
Como ves, son situaciones habituales para todo el munso. Sí que es verdad que cuando pides la admisión como numerari@, sabes que hoy puedes vivir en un sitio, y mañana cambiar de ciudad o de país porque las necesidades apostólicas de la Obra así lo requieran. Pero también es verdad que si tienes que atender a tus padres porque estén enfermos o mayores, te vayas a vivir con ellos y los atiendas, aún siendo numerario.
Es curioso, pero observo en muchas familias conocidas que siendo varios hermanos, siempre es el o la del Opus Dei, el que deja a un lado su trabajo y se va a atender a sus padres. O sea, que de alejar de tu familia, nada. Antes bien, suelen ser los de la Obra, según observo los más generosos a la hora de atender a los padres.
Por lo tanto, las separaciones que se producen son las de cualquiera según las distintas etapas de la vida: irte a otra ciudad a estudiar, o a trabajar, volver…
Espero haberte contestado.