no hace falta que sean sabias la mujeres?

Esta mañana leyendo uno de los últimos fragmentos del Camino, decidí pararme a reflexionar en el siguiente punto;Camino 946. Si queréis entregaros a Dios en el mundo, antes que sabios -ellas no hace falta que sean sabias: basta que sean discretas- habéis de ser espirituales, muy unidos al Señor por la oración: habéis de llevar un manto invisible que cubra todos y cada uno de vuestros sentidos y potencias: orar, orar y orar; expiar, expiar y expiar.

sin querer ahondar en la cuestión con espíritu crítico, me hago la siguiente pregunta, ¿no quiere el Señor mas de la mujer que su discreción?, desde luego en los tiempos que corren, sería esta una gran virtud, pero la inteligencia también, nos permite discernir entre el bien y el mal, nos da fortaleza al entender y creer con criterio propio, porque es nuestra inteligencia quien nos diferencia, es nuestra arma en la lucha de ideas, muchas buscan nuestro sometimiento y es mas fácil si como el asno nos dedicamos al Servicio.

La fe es todo, tu fe mueve tu cuerpo, pero no solo con sometimiento, mi humilde opinión me dice que si además de creer, entiendo y mediante el “saber” progreso, mi fe será infranqueable.
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Me suena que éste tema en su momento ya se comentó:
No tengo a mano la edición crítica de Camino, pero creo recordar que en la lectura que se hizo a esta pregunta, se hablaba del momento en que fue escrito. En aquellos momentos aunque había mujeres muy cultas pocas estaban en las Universidades, en muy poco tiempo las mujeres enseguida esto cambió.

Sin querer ahondar en la cuestión con espíritu crítico, me hago la siguiente pregunta, ¿no quiere el Señor mas de la mujer que su discreción?, desde luego en los tiempos que corren, sería esta una gran virtud, pero la inteligencia también, nos permite discernir entre el bien y el mal, nos da fortaleza al entender y creer con criterio propio, porque es nuestra inteligencia quien nos diferencia, es nuestra arma en la lucha de ideas, muchas buscan nuestro sometimiento y es mas fácil si como el asno nos dedicamos al Servicio
La fe es todo, tu fe mueve tu cuerpo, pero no solo con sometimiento, mi humilde opinión me dice que si además de creer, entiendo y mediante el “saber” progreso, mi fe será infranqueable.

Totalmente de acuerdo ;)

Me viene a la cabeza un congreso sobre la familia y la mujer en KATAR.
Una de las ponentes amiga mía, habló de la influencia de la mujer en la sociedad: imagínate, en medio de moros y de moras tapadas hasta las orejas, y vestidas con el burka negro.

En el turno de preguntas una le dijo que cómo podía ella influir en semejante sociedad, si tuvo que pedir permiso al marido para hablar…

Mi amiga le dijo que ella como intérprete había tratado a muchos moros, y que pocos eran los que no sentían amor por su madre:
Le habló de la labor como mujer que tenía por delante: educar a sus hijos varones y mujeres en el respeto y la dignidad de la persona y dándoles mucho amor y exigiendo lo conseguiría: y así, concluyó al menos serás en la pequeña monarquí de tu casa la Emperatriz de tu hogar. ;)

Parece que me he desviado del tema, creo que no: S. Josemaría creía en la mujer: la sabía capaz, muy capaz. De hecho no hay más que ver que vamos adelante: estamos en todas las encrucijadas del mundo, y enarbolamos también la bandera de las ciencias y del saber. ;)

No es poca cosa ser discreta, y luego toda la coletilla posterior:

“espirituales, muy unidos al Señor por la oración: habéis de llevar un manto invisible que cubra todos y cada uno de vuestros sentidos y potencias: orar, orar y orar; expiar, expiar y expiar.”

Aprender del Opus Dei

HE ESCUCHADO MUCHAS COSAS ACERCA DE VOSOTROS,PERO MI ESPIRITU Y MI VIDA DESEAN APRENDER DE ESAS COSAS, PARA MI ENCUENTRO CON JESUS.

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Te aconsejo que entres a la página del fundador del Opus Dei, San josemaría.
http://www.es.josemariaescriva.info/
Allí tendrás la información “de primera mano”

¿El Opus Dei roba a los hijos?

Mi hijo va por una casa del Opus Dei a medios de formación. Estoy seguro de que, como me descuide, me lo van a robar. A mí no me importa que haga lo que Dios quiera de él, pero creo que, si se hace del Opus, le voy a perder de vista. Es como si me robasen a mi hijo. Estoy confundido. ¿Qué me dices a esto, blogger?

Es cierto lo que dices. Pero creo que lo mismo se podría decir sobre el matrimonio. Si tu hijo se casase, también te lo “robarían”. En este caso el robo lo efectuaría una mujer, pero seguiría siendo un “robo”, porque le verías menos: tendría que preocuparse de atenderla, de sus hijos, de la hipoteca, el pago del coche…
De todas formas, en la Obra, siempre he oído decir que el 4º mandamiento -el de honrar a los padres- es el “dulcísimo precepto”. Porque es una gustosa y agradabilísima tarea la de cuidar y atender a los padres. Si tu hijo se hace del Opus Dei, le animarán a llamaros, a veros con frecuencia, a escribiros cuando se va de viaje… Todo esto te lo digo porque es lo que siempre he oído, vivido y enseñado a los demás, desde que soy de la Obra.
También nos recordaba incansablemente San Josemaría, que debemos a nuestros padres el 90% de la vocación. Porque si no fuera por la educación cristiana y ejemplar que nos han dado, difícilmente habríamos podido estar en condiciones de recibir la llamada de Dios a su Obra. Por ello, todos tenemos una gran deuda de gratitud con nuestros padres.
Hace unos años conocí a unos padres que tenían un hijo de la Obra, y le veían como la oveja negra de la familia. Este hijo respondía a todas las trabas que ponían a su vocación con oración y comprensión, como siempre recomendaba San Josemaría. Cuando eso ocurre, supongo que el Señor se quiere valer de ellos, para afianzar al hijo en su vocación, o para cualquier otro fin; ¡Dios sabe más!

Inga, cooperadora del Opus Dei en Lituania

Inga Gebrauskienė vive en Lituania. Es madre de familia, economista y cooperadora del Opus Dei. En este testimonio, cuenta cómo se encontró con la Obra a través del que después sería su marido

Desde mi niñez he sido creyente, aunque no practicaba mi fe católica. Por la iglesia me asomaba solamente cuando me enfrentaba a alguna especial dificultad de mi vida, cuando no me sentía todopoderosa,… entonces me acordaba de que allí podía pedir ayuda.

Opus Dei -

Me parecía que Dios estaba en algún lejano lugar… pero rezar el Rosario o asistir regularmente a Misa me parecía adecuado para personas de muy avanzada edad… pensaba que para los jóvenes no estaba de moda ir a la iglesia o hablar sobre Dios.

Me consideraba católica, aunque en realidad no sabía lo que era: realmente, sabía muy poco sobre la fe católica, y nuestros compromisos como bautizados, no sabía que espera el Señor de nosotros ya jóvenes o menos jóvenes.

Oí hablar sobre el Opus Dei por primera vez a mi marido Paulius. Hace seis años, antes de casarnos, él me habló de esta institución, de su actividad de catequesis por todo el mundo y de su fundador, San Josemaría Escrivá.

Reconozco que mi primera reacción al saber que el chico que me gustaba era supernumerario del Opus Dei fue de miedo, miedo por ignorancia. A pesar de eso, la sinceridad y naturalidad de Paulius difuminó mi temor. Ahora soy muy feliz y le agradezco a Dios que haya podido conocer a una persona así.

“Cuando comprendí que el trabajo más importante de mi día es mi encuentro con Dios, me di cuenta que ordenando bien mi día y haciendo en primer lugar las cosas importantes, aprovecho más el tiempo”.

Mi esposo ha sido para mí siempre un ejemplo de buen cristiano. Sus esfuerzos diarios para encontrar tiempo para Dios, para la oración, para la Santa Misa, sin importar dónde estuviéramos, me dejaron una huella profunda.

Además este buen ejemplo me creaba a mí misma un montón de preguntas: ¿cómo es mi relación con Dios? ¿qué lugar ocupa en mi vida?. Por supuesto, a veces me tranquilizaba rápidamente pensando que no me hacía falta profundizar en esas cuestiones, que no tenía tiempo para ello.

Sin embargo ahora sé que al principio no tenía mucho interés en encontrar ese tiempo. Cuando comprendí que el trabajo más importante de mi día es mi encuentro con Dios, me di cuenta que ordenando bien mi día y haciendo en primer lugar las cosas importantes, aprovecho más el tiempo.

Lo más importante es discernir cuál es nuestro último fin en la tierra, y pensar que lo demás son simples medios para alcanzar ese fin.

En enero cumplí un año como cooperadora del Opus Dei. Y estoy muy contenta- La Obra me ayuda a contar con los conocimientos necesarios de la fe católica y con los consejos prácticos para crecer en vida interior. Me ayuda a comprender, que a Dios lo podemos encontrar en cualquier circunstancia de la vida corriente, pero que lo más importante es buscarle.

Nuevos vídeos y algunas mejoras

Gracias a que Youtube introdujo hace unos meses algunas mejoras en los canales, la Oficina de información ha rediseñado su canal y ha presentado, en alta definición, un nuevo vídeo sobre el mensaje del Opus Dei27 de noviembre de 2009

En los últimos meses el canal de la Oficina de información del Opus Dei ha aprovechado las mejoras técnicas introducidas por Youtube, para cambiar la apariencia del canal y empezar a subir vídeos en alta calidad.

“Opus Dei. Una aproximación” es un vídeo en el que se pretende reflejar el mensaje del que habla San Josemaría en la homilía Amar al mundo apasionadamente: que Dios nos espera cada día en el todo el inmenso panorama del trabajo.

Opus Dei - Canal de la Oficina de información del Opus Dei en Youtube

Canal de la Oficina de información del Opus Dei en Youtube

El director del vídeo ha utilizado algunas frases de la homilía que pronunció San Josemaría en el campus de la Universidad de Navarra.

Uruguay: un nuevo diácono!

Me da mucha alegría copiar esta noticia.
El futuro padre Arturo, es el hijo mayor de una amiga, quien fue clave en mi vida, ya que ella me invitó a ir por una Residencia del Opus Dei para chicas.

Nuevo diácono uruguayo

El Cr. Arturo Bellocq Montano, uruguayo, fue uno de los 32 fieles de la Prelatura del Opus Dei que recibieron el diaconado el pasado 7 de noviembre, conferido por Mons. Javier Echevarría. La ceremonia tuvo lugar en la Basílica de San Eugenio, en Roma.

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Numerosos familiares y amigos han acompañado a los ordenandos durante la ceremonia. El Prelado ha hablado del servicio al que están llamados, y ha invitado a los presentes a rezar por las vocaciones sacerdotales, “con más insistencia en el curso de este Año Sacerdotal, pues estamos en un tiempo de gracia específica y todos estamos llamados a colaborar activamente”.

“Recemos de modo especial por estos hermanos nuestros –ha sugerido el prelado– para que sean servidores fieles del misterio de la Redención, al que hoy son llamados por un nuevo título y con una nueva responsabilidad. Hemos de proponernos que nuestra oración llegue a todos los ministros de la Iglesia, desde el Romano Pontífice al último diácono recién ordenado, a los obispos y sacerdotes del mundo entero”.

Mons. Echevarria ha evocando la figura del Santo Cura de Ars: “Aunque vuestras ocupaciones sean distintas de las suyas –ha dicho a los nuevos diáconos- el Santo Cura de Ars es siempre un modelo de santificación en el ejercicio del ministerio. Benedicto XVI recuerda cómo visitaba sistemáticamente a los enfermos y a las familias; organizaba misiones populares y fiestas patronales; recogía y administraba dinero para sus obras de caridad y para las misiones; adornaba la iglesia y la dotaba de paramentos sagrados”.

El prelado se ha referido también a otro modelo “muy accesible y cercano: San Josemaría Escrivá de Balaguer, que ha encarnado de modo egregio la figura del ministro sagrado. Meditad una vez más —tratemos todos de hacerlo— en sus enseñanzas y en tantos detalles de su vida; de este modo lograremos ser mejores fieles seguidores del Divino Maestro”.

El diácono uruguayo, Arturo Bellocq Montano, con sus padres y uno de sus hermanos:

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Los nuevos diáconos son:

Antonio Serrano Gotarredona (España);
José Juan Sánchez González-Dans (España);
Francisco Javier Pizarro Jiménez (España);
Julio Alberto Lagos (Canadá);
Fernando Ángel Cassol Zanchetta (Argentina);
Joan Fernández Capo (España);
Pedro Matías Rivas (Panamá);
Emilio Ángel Vázquez Gestal (España);
Jordi Valentí Azcárate (España);
Miguel de Castro Caldas Cabral (Portugal);
Cristián Sahli Lecaros (Chile);
José María Azevedo Moreira (Portugal);
Rodrigo Schablatura Antunes (Brasil);
Óscar Regojo Zapata (España);
James Patrick Hurley (Irlanda);
Juan Miguel Rodríguez Llamas (Ecuador);
Fernando Armas Faris (Guatemala);
Elías Capapé González (España);
Agustín Stevenazzi (Argentina);
Pedro López Martín (España);
Luciano Guimarães (Brasil);
Anthony Griffin (Canadá);
Antonio Alonso López (España);
Juan Pablo Wong González (México);
Rubén Herce Fernández (España);
Arturo José Bellocq Montano (Uruguay);
Álvaro Ignacio Palacios Díez (Chile);
Francisco Javier Yániz Fernández (España);
Alberto Garnique de la Barrera (Perú);
Felipe de Jesús Álvarez Miranda (México);
Mesomma Basil Isiekwe (Nigeria);
y Jorge Federico Herrera Gabler (Chile).

Recemos por el futuro padre Arturo y todos, y para que se multipliquen en todo el mundo las vocaciones sacerdotales del Opus Dei y de todos los carismas de la Iglesia!

La tumba de S. Josemaría

Aniv 4/10/1957

El fundador del Opus Dei comenta con Jesús Álvarez Gazapo algunas soluciones para la Cripta de Santa María de la Paz
; algo en relación a su propia sepultura.

Indica a Jesús que tome nota de un pequeño texto que va a dictarle ‘para cuando me enterréis’. Tras el nombre y los apellidos, como único título debe ir la palabra: ‘Peccator’, y a renglón seguido: ‘orate pro eo’.

‘Si queréis, podéis añadir estas otras palabras: genuit filios et filias’.

Don Jesús toma nota sin decir nada, y nuestro Padre añade: ‘Pero, llegado el momento, debéis obrar con entera libertad’.

Nunca más volvió a hablar del asunto.

Después de la muerte de nuestro Padre, don Álvaro escribía el 29 de junio, haciendo referencia a aquella sugerencia: ‘Yo he pensado en la presencia de Dios, que no podíamos escribir esa primera parte: tanto más, cuanto nos dejó en libertad. Me acuerdo de que, durante muchísimos años, el Padre se firmaba y todavía con frecuencia seguía firmándose: Josemaría pecador; o el pecador Josemaría: y decía de sí mismo, en su profunda humildad, que era ‘un pecador que amaba con locura a Jesucristo’. Una gran lección más de humildad —insisto— para nosotros todos, pero me parece que no hubiéramos sido buenos hijos si hubiéramos grabado una inscripción así sobre su tumba (…).

Esta anécdota, sencilla y edificante, recoge la desestimación que nuestro santo Fundador tenía de sí mismo. Sobre la gran losa de mármol verde muy oscuro, casi negro, de la tumba, interpretando el deseo de todas y de todos, mandé que, enseguida, con letras de bronce dorado, se pusiera solamente: EL PADRE’.

El payaso que hizo reír a Juan Pablo II

Diego Poole es profesor universitario y numerario del Opus Dei. En este testimonio (que incluye el vídeo de una entrevista que concedió a Telemadrid hace unos años) cuenta algunas de sus actuaciones como payaso ante Juan Pablo II.

“Soy el once de catorce hermanos y pertenezco al Opus Dei desde hace veinte años. Aunque la idea de la santidad en la vida ordinaria me la habían intentado trasmitir mis padres desde pequeño, me lo creí de verdad cuando recibí la vocación a la Obra, y todavía me lo sigo creyendo.

En mis años de estudiante cultivé la afición de actuar de payaso, hasta casi ganarme la vida con ello. Un año fui a Roma con otros estudiantes y tuve la fortuna de ver al Papa y de poder actuar para él vestido con mis ropas de payaso, junto con un amigo mío que ahora es sacerdote, que hacía de mago fanfarrón muy muy gracioso. El Santo Padre se rió tanto que casi se cayó de la silla –y no exagero-. Gracias a Dios, dado el éxito, volvimos a actuar para él en seis ocasiones, en seis años casi consecutivos, en el marco de una audiencia para el Congreso Universitario UNIV, que se tiene todos los años en Roma en Semana Santa.

Me consuela pensar que entre tantos trabajos y preocupaciones yo pudiera aportarle un poquito de gozo y de paz. Espero que me siga sonriendo desde el Cielo.

Ahora soy profesor Titular de Filosofía del Derecho en la Universidad. Procuro respetar la seriedad de la materia y hacer amable la asignatura a mis alumnos. Lógicamente, procuro no hacer el payaso en clase, y preparo mi asignatura lo mejor que puedo. También en esto he aprendido de San Josemaría: intentar hacer todo con la máxima perfección que soy capaz… otra cosa es que a menudo me quede muy lejos. Hacer el payaso en serio y dar clases sin hacer el payaso.

En la fotografía que adjunto salimos el mago y yo saludando al Papa justo después de una actuación.”

“corrección fraterna” en el Opus Dei

En la página 349 del libro “El hombre de Villa Tevere”, la autora cuenta que en una ocasión, cuando San Josemaría con un pequeño grupo de hijas suyas les dijo:

—Hoy don Álvaro me ha hecho una corrección. Y me ha costado aceptarla. Tanto, que me he ido un momento al oratorio y, una vez allí: “Señor, tiene razón Álvaro y no yo”. Pero enseguida: No, Señor, esta vez tengo razón yo… Álvaro no me pasa una… y eso no me parece cariño, sino crueldad”. Y después: “Gracias, Señor, por ponerme cerca de mi hijo Álvaro, que me quiere tanto que… ¡No me pasa una!”

Se vuelva hacia Del Portillo que, rezagado, ha escuchado en silencio. Le sonríe y le dice:

— ¡Dios te bendiga, Álvaro, hijo mío!

Este suceso muestra que en el Opus Dei se vive la “corrección fraterna” que nos enseñó Jesucristo. “Si tu hermano peca contra ti, vete y corrígele a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano”. Esta costumbre del Opus Dei es una de las cosas que más me gustan.

Nadie del Opus Dei te hará de menos

Soy cooperadora tengo 19 años de casada, 3 hijos de 17,12 y 9, vivo en El Salvador, conusltaba ¿ porque a veces se siente diferente a las personas que tienen un licenciatura y la que no la logramos tener y todos estamos en el opus dei?

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Te diré, amiga salvadoreña, que los sentimientos son soberanos y no se pueden controlar, si he entendido bien tu duda, porque en el Opus Dei se trata (y se procura que sea bien) a todos por igual, sin importar su condición.

Cuando le preguntaron a San Josemaría por el hecho de que un hijo suyo hubiera sido nombrado ministro de Franco en España él contestó que le importaba más que a un hijo suyo le hubiera salido un grano en tal sitio tan innombrable que el fuera nombrado ministro, y se hartó de repetir que lo que importa del trabajo, más que la consideración humana, es el amor de Dios que uno pone en la tarea.

Si no tienes una licenciatura yo te animaría a que te esforzaras por conseguirla, pero te aseguro que nadie del Opus Dei te hará de menos, con esos hijos tan resalaos que tienes.

En cualquier caso lo suyo es que le preguntes a la directora del centro que frecuentes, porque así, en frío, es difícil.

Un abrazo,

Gonzalo

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