¡Qué hermosa es la santa pureza! Pero no es santa, ni agradable a Dios, si la separamos de la caridad.
La caridad es la semilla que crecerá y dará frutos sabrosísimos con el riego, que es la pureza.
Sin caridad, la pureza es infecunda, y sus aguas estériles convierten las almas en un lodazal, en una charca inmunda, de donde salen vaharadas de soberbia.
En este punto de Camino, en concreto el 119, el Fundador del Opus Dei nos muestra el verdadero sentido de la Santa Pureza.
Texto completo en http://www.escrivaobras.org/book/camino
Debate en http://www.opusdeialdia.org/foro/viewtopic.php?f=19&t=947


