Es evidente que la educación mixta tiene sus ventajas y sus inconvenientes. También es evidente que los tiene ambos la educación diferenciada. Yo llevo a mis hijos (de momento solo al mayor, los otros no tienen edad) a un colegio que es una Obra corporativa del Opus Dei, educación diferenciada, por lo tanto, y aun reconociendo defecto y virtudes de ambas, en los cuales no voy a entrar, porque no tengo ni idea, y porque las conclusiones se basan en porcentajes, que no me dicen nada, porque hablamos de personas, no de ganado, y ¿qué ocurre si mi hijo es distinto?
Te diré que tomamos esa decisión mi mujer y yo por la sencilla razón de que yo se qué es lo que tiene en la cabeza un director de un colegio del Opus Dei: Qué le ocupa y preocupa, en qué está pensando, porque si mis hijos tienen problemas, por lo menos los que tuve yo en aquella época, quiero saber cómo tiene amueblado el piso de arriba el responsable del centro, y si es una monja, no sé por dónde me va a salir, ni qué decirte de un director de un centro público.
Esto lo escribo con todos mis respetos a las monjas y a los responsables de los centros públicos, a los cuales yo no tengo nada que enseñarles, simplemente quiero ir sobre seguro.
Por otra parte, sin que éste deba ser el argumento de mayor peso, vivimos en un país libre (de momento) y no está entre las prerrogativas del Estado el dictar a los padres la forma de educar a sus hijos, eso es algo que yo no voy a consentir, me da lo mismo su signo político. Creo que es evidente que uno no se puede fiar del Gobierno, ni de este ni del anterior ni del de hace cincuenta años. Los políticos están para administrar la pasta, de la educación de los hijos, que nos dejen a los padres.
Espero respuestas de todos los colores, por favor.


